En una sesión que quedará para el recuerdo en el Honorable Concejo Deliberante de Ezeiza, el edil de La Libertad Avanza, José Luis Michelena, lanzó una catarata de críticas contra su propio gobierno. Entre la bronca y la autocrítica, el legislador reconoció el impacto del ajuste y cuestionó duramente a figuras clave del entorno presidencial.
La política local de Ezeiza se vio sacudida por un sismo discursivo que pocos esperaban. José Luis Michelena, concejal por La Libertad Avanza (LLA), utilizó su tiempo de palabra en el recinto no para defender a capa y espada la gestión nacional, sino para expresar un profundo malestar que empieza a calar hondo en las bases territoriales del partido.
«Viva la patria y nos están cagando a todos», disparó Michelena al inicio de su intervención, dejando estupefactos a sus propios compañeros de bloque y despertando aplausos en las gradas.
Educación e infraestructura: Los puntos de quiebre
Lejos de la narrativa oficialista que justifica cada recorte, Michelena se plantó frente a temas sensibles para la comunidad. El concejal fue tajante al afirmar que «las universidades no se tienen que cerrar», marcando una diferencia sustancial con la política de financiamiento educativo del gobierno central.
Además, puso el foco en el estado de las rutas y la carga impositiva, un tema que afecta directamente al vecino de Ezeiza:
- Denunció que las rutas están «destruidas» a pesar de que se cobran «cinco impuestos diferentes» por el automotor.
- Reclamó que la infraestructura vial debe ser reparada de forma urgente.
- Expresó su enojo personal por la situación económica, revelando que debió cerrar casi la totalidad de sus seis negocios en la costa.
Reconocimiento del error y pragmatismo político
Lo más llamativo de la jornada fue la disposición del concejal a romper la grieta cuando la realidad así lo requiere. Michelena aseguró que, aunque defenderá «lo defendible», no dudará en apoyar las posturas del peronismo si estas tienen razón.
«Los estoy descolocando porque me calienta esto», admitió dirigiéndose a su bloque, evidenciando que la disciplina partidaria está empezando a ceder ante la presión de los problemas cotidianos que enfrentan sus electores.
Apuntando a lo más alto: Adorni y Milei
La autocrítica no se quedó en lo local. Michelena apuntó directamente contra el vocero presidencial, Manuel Adorni, pidiendo que «vaya preso si es culpable», en referencia a las acusaciones de «lavarse las manos» mientras otros son perseguidos judicialmente.
Finalmente, cargó contra el propio Javier Milei, acusándolo de «entregar todo», desde la Antártida hasta la Cordillera. Estas declaraciones marcan un precedente inusual: un funcionario electo por la boleta libertaria reconociendo fallas estructurales y desaciertos que, según sus palabras, están «despedazando» al país.
¿Es Michelena una voz aislada o el primer síntoma de una rebelión interna en el conurbano? Lo cierto es que, en Ezeiza, el discurso de «no hay plata» empezó a chocar de frente con la realidad de sus propios representantes.
Por Redacción Ezeiza Noticias 15 de mayo de 2026
